miércoles, 18 de octubre de 2017

EL NEGOCIO DEL GENOCIDIO

PUEBLOS PIGMEOS

Antonio Campillo Ruiz
“Desde que nos expulsaron de nuestra tierra,
la muerte nos persigue. Enterramos a gente
casi todos los días. La comunidad se está vaciando.
Vamos hacia la extinción.
Ahora todos los ancianos han muerto.
Nuestra cultura también se está muriendo.”
“HOMBRE MUTUA DE KALEHE, RDC.”

© Salomé/Survival

   “Los pueblos pigmeos" de África central son tradicionalmente cazadores-recolectores que viven en la selva tropical a lo ancho de la región. El término “pigmeo” ha adquirido una connotación negativa. Sin embargo, algunos grupos indígenas lo han reclamado como término de identidad. A pesar de ello, ante todo, estas comunidades se identifican a sí mismas como “pueblos de la selva”, debido a la importancia fundamental de la selva para su cultura, sus medios de subsistencia y su historia.

 © Salomé/Survival

   Cada pueblo es distinto, como los twas, akas, bakas y mbutis, que viven en toda África central, incluyendo la República Centroafricana, la República Democrática del Congo (DRC), Ruanda, Uganda y Camerún. Los distintos grupos tienen lenguas y tradiciones de caza diferentes, aunque cada comunidad se enfrenta a amenazas y retos diferentes, para muchos de ellos los principales problemas son el racismo, la tala y la conservación medioambiental. “Los pueblos ’pigmeos” están formados por una población aproximada de medio millón de personas.

 © Salomé/Survival

   Su profunda conexión con las selvas donde viven y que han venerado y protegido desde hace generaciones, es un elemento central de la identidad de estos pueblos. Jengi, el espíritu del bosque, es una de las pocas palabras comunes a las distintas lenguas que hablan los pueblos de la selva. No se puede subestimar la importancia de la selva como su hogar espiritual y físico, y como fuente de su religión, de sus medios de subsistencia, medicina e identidad cultural. Tradicionalmente, pequeñas comunidades se movían frecuentemente por territorios definidos de la selva, recolectando una gran variedad de productos del bosque, recogiendo miel silvestre e intercambiando productos con las sociedades sedentarias de la zona. Sin embargo, muchas comunidades han sido desplazadas por proyectos de conservación medioambiental y la selva que les queda ha sido degradada por la tala extensiva, el incremento del número de agricultores y actividades comerciales como el tráfico intensivo de carne proveniente de la caza de animales salvajes.

 © Salomé/Survival

   Pocos han recibido compensación alguna por la pérdida de su existencia autosuficiente en la selva, y se enfrentan a niveles extremos de pobreza y mala salud en los campos de reasentamiento en las afueras del territorio que un día fue suyo. En Ruanda, por ejemplo, muchos twas desplazados de sus tierras se ganan la vida haciendo piezas de cerámica y vendiéndolas. Ahora, este medio de subsistencia está amenazado por la pérdida de acceso a la arcilla a causa de la privatización de la tierra y la creciente disponibilidad de productos de plástico. Las únicas opciones que les quedan a muchos de los pueblos de la selva desplazados es mendigar o trabajar por una miseria. Las consecuencias de perder su tierra son demasiado previsibles: la caída progresiva en la pobreza, mala salud y la destrucción profunda de su identidad, cultura y conexión con la tierra. Esto crea una nueva “subclase” que requiere el apoyo del gobierno central. Allí donde las comunidades “pigmeas” siguen teniendo acceso a los recursos abundantes de la selva, de los que han dependido tradicionalmente, su nivel de nutrición es bueno. Cuando se ven desplazados de la selva, a menudo sin compensación o alternativas para ganarse la vida, su salud se deteriora rápidamente.

© Salomé/Survival

   Los pueblos que viven en la tierra de la que han cuidado desde hace siglos gozan de mejor salud y nutrición que sus vecinos que han sido desplazados de sus territorios. Un estudio informa que un 80% de los bakas sedentarios en Camerún tienen frambesía (una infección dolorosa de la piel). Otros estudios han demostrado que las comunidades “pigmeas” que viven en la selva registran tasas más bajas de muchas enfermedades, como malaria, reumatismo, infecciones respiratorias, hepatitis C y VIH, en comparación con poblaciones sedentarias bantúes que viven cerca. Además, las comunidades ya no tienen acceso a los productos medicinales de la selva de los que dependían, y corren el riesgo de perder su rico conocimiento tradicional de la medicina natural. La mayoría de las comunidades no tienen acceso a asistencia sanitaria debido a la falta de disponibilidad, fondos y al maltrato humillante. Los programas de vacunación pueden tardar mucho en llegar a los pueblos de la selva y existen informes de personas “pigmeas” que han sido discriminadas por el personal médico.

 © Salomé/Survival

   SEMBAGARE FRANCIS, cuenta: “Un día, estábamos en la selva cuando vimos a hombres acercándose con ametralladoras que nos dijeron que saliéramos de la selva. Estábamos muy asustados y empezamos a correr sin saber a dónde ir y algunos de los nuestros desaparecieron. O murieron o se fueron a un lugar que no conocemos. La consecuencia de la expulsión es que ahora todos están dispersos.” A la vez, los ingresos turísticos de algunos de los principales parques nacionales son sustanciales. Los turistas extranjeros pagan cientos de dólares por una excursión de un día para ver gorilas en Bwindi. Este dinero va al Gobierno de Uganda. Son los pueblos de la selva quienes pagan por ello.

© Salomé/Survival



jueves, 12 de octubre de 2017

LA LARGA BÚSQUEDA

LA EVASIÓN DEL MUNDO FÍSICO DESDE LA MÁQUINA

Antonio Campillo Ruiz


   La cibercultura no se entiende sin la realidad. La necesidad de expresar en un continuum imperfecto pero similar al mundo físico, conlleva permitir sensaciones, sólo sensaciones, denominadas erróneamente tridimensionales, que acercan a la ilusión de decidir que se ha comprendido la tecnología. Los diseños infográficos, inicialmente tan pesados y complejos que un minuto precisaba meses de duro trabajo, se han simplificado hasta llegar a un simple aparato que posee unas dimensiones minúsculas. La famosa multimedia envolviendo diversas artes tecnológicas aparece como forma expresiva que, aparentemente, posee una llamarada de tecnología que es lo único que se absorbe y agrada. Los medios son idénticos a los decorados de cartón piedra, llamados viejos y emplazados a desaparecer. Pero, también son los inspiradores de todo tipo de diseños que, con lentitud pero sin descanso, sustituyen lo manual, pesado, caro o con características de trucajes mal realizados. Los objetos de la historia son los protagonistas de la propia historia, siendo, que no existe tal historia, sólo lo aportado tecnológicamente.


   El famoso 3D, inexistente por su proyección reiterada en dos dimensiones, aporta al espectador la anulación de la magia fílmica de la tridimensionalidad en pro de una virtualidad real, dos conceptos contradictorios entre sí. La participación en la propia tecnología hace que, sin descanso, el ser humano sea protagonista de los aspectos virtuales que satisfacen sin intervenir, excepto si se cumplen reglas que, prescritas por los programadores, conducen por la tecnología sin percatarnos del seguimiento impersonal o confundiéndolo con la interactividad. Los videojuegos son el exponente de esta forma expresiva/evasiva de una realidad inexistente tanto en su percepción como en su interactividad. No se interactúa, se siguen normas que conducen y dirigen por o hacia aspectos diferentes de una virtualidad que es tan innecesaria como confusa. El pensamiento libre se somete a la máquina que aparentemente, deja que la concepción de lo simulado y falso sea concebido como una realidad. No, no es así.


   Llegados a los algoritmos secretos que se incluyen en el interior de las nuevas tecnologías, nunca percibidos pero existentes, con capacidad de inteligencia superior en velocidad y triquiñuelas que no percibe conscientemente el cerebro, se provocan el vencimiento de la inteligencia artificial sobre la inteligencia cerebral. En ese momento, estaremos en un camino sumamente peligroso porque los datos pueden ser unívocos, pueden ir de un lado a otro sin ningún control. Por sí solos, podrán realizar todo tipo de operaciones que son determinadas o predichas por la máquina.


   La idea de que las máquinas nos quitarán el trabajo es cada día más real y lo único que podemos predecir pero no asegurar, es que unos humanos serán los que diseñen y procuren órdenes a las máquinas y otros, que no sabrán sino acatar lo que ellas determinan. Siempre se hablaba de cosas diseñadas por ordenador. Hoy, decir tal cosa provoca carcajadas. Sólo en menos de un cuarto de siglo a pesar de estar solo en la etapa de niñez de la era digital, ¿ser tan provocador o potente como una máquina nos globalizará en una tecnología que podremos controlar? ¿Los miles de millones de sensores esparcidos por el mundo nos fusionarán y se estudiarán los datos que obtengan? Lo más importante, el análisis de datos y poder extraer patrones del comportamiento. Extraer patrones para asegurar lo privado y lo público. Pero, ¿quién controla estos datos y análisis? ¿Hasta cuándo se poseen? ¿Para qué se utilizan? Internet oscura permite navegar por la red sin poder ser rastreados, desentrañar hasta el DNA de quienes se quiera, en el momento que quiera. Puede ser tan determinante que alcanza prerrogativas que cambiar la naturaleza en sí misma de quien es analizado.


   No poner al día leyes, como requieren los tecnófobos, tiene como resultado la posibilidad de burlar dichos mecanismos por la misma puerta por la que fueron creados. Es absurdo pensar en la imposibilidad de ser inalterable, inalterado o simplemente confundido o cambiado, Todo es posible con o sin legislación, represiva o consensuada. La avaricia de datos y elementos técnicos posee un volumen inacabable, absorbente y necesariamente compatible con el control y las necesidades requeridas por quienes necesitan saber, conocer, monitorizar, controlar, dar o recibir. 
    



viernes, 6 de octubre de 2017

HOMENAJE A CASSINI

UNA NAVE ROBÓTICA CON MAGIA

Antonio Campillo Ruiz

El último anillo de Cassini en Saturno.
© NASA, JPL-Caltech.
Instituto de Ciencias Espaciales.
Mindaugas Macijauskas

   ¿Cómo debería Cassini decir adiós a Saturno? Tres días antes de sumergirse en el lado soleado de Saturno, la nave espacial robótica Cassini se abalanzó muy atrás del lado nocturno de Saturno con las cámaras encendidas. Treinta y seis de estas imágenes se han fusionado - por un científico de la ciudad alerta y adepto - en un último retrato de anillo completo del planeta de la casa de Cassini durante los últimos trece años. El Sol está justo encima del marco, haciendo que Saturno eche una sombra oscura sobre sus enormes anillos. Esta posición de sombra no puede ser visualizada desde la Tierra y no será visible de nuevo hasta que otra nave espacial lanzada por la Tierra visite al gigante anillado.

Los anillos de Saturno de adentro hacia afuera.
© NASA, JPL-Caltech.
Instituto de Ciencias Espaciales.

   ¿Cómo son los anillos de Saturno de Saturno? Las imágenes de la nave espacial robótica Cassini están proporcionando a la humanidad imágenes que no tienen precedentes desde este punto de vista científico ya que se acerca a la finalización de su misión. Anterior a las órbitas de Grand Finale de Cassini, todas las imágenes del majestuoso sistema de anillos de Saturno fueron tomadas desde fuera de los anillos mirando hacia adentro. En la imagen prevedente se muestra el vídeo notable en el que las posiciones de la nave espacial se representan en la animación circundante. Los detalles de los anillos complejos son evidentes a medida que comienza la corta secuencia de tiempo transcurrido, mientras que el grosor del papel fino de los anillos se hace evidente cerca del final del vídeo. Las imágenes destacadas fueron tomadas el 20 de agosto de 2017. Cassini sólo tenía unas pocas órbitas alrededor de Saturno antes de que se dirigiese a sumergirse en el planeta gigante el 15 de septiembre de 2017.

La Cassini mira hacia fuera desde Saturno.
© NASA, JPL-Caltech.
Instituto de Ciencias Espaciales.

   Esto es lo que parece Saturno desde dentro de los anillos. La NASA dirigió la sonda espacial Cassini entre Saturno y sus anillos. Durante la inmersión, la nave espacial robótica tomó cientos de imágenes mostrando un detalle sin precedentes para las estructuras en la atmósfera de Saturno. Mirando hacia atrás, sin embargo, la nave espacial también fue capaz de capturar impresionantes vistas. En la imagen destacada, tomada unas horas antes del acercamiento más cercano, el hexágono norteño inusual de Saturno se ve rodeando el Polo Norte. El anillo B de Saturno es el más cercano visible, mientras que la oscura División Cassini separa B del exterior A. Una inspección cercana encontrará las dos pequeñas lunas que pastorean el anillo-F, el anillo más lejano discernible. Esta imagen es cruda y será oficialmente verificada, calibrada y lanzada en una fecha posterior.

 
Cassini se acerca a Saturno.
© Cassini Imaging Team, ISS, JPL, ESA, NASA,
S. Van Vuuren
Música: Adagio for Strings (Filarmónica de Nueva York)

   ¿Qué les parecería acercarse a Saturno en una nave espacial? No tenemos apenas que imaginarlo: la nave Cassini hizo esto en 2004, registrando millares de imágenes a lo largo del camino, y centenares de millares más desde que entró en órbita. Algunas de las primeras imágenes de Cassini han sido digitalmente modificadas, recortadas y compiladas en el destacado vídeo inspirador que forma parte de un proyecto de cine IMAX en desarrollo, llamado In Saturn's Rings. En la secuencia final, Saturno se vuelve cada vez más grande en el acercamiento mientras Titán, nublado, desciende abajo. Con Saturno girando alrededor, en el fondo, Cassini es, a continuación, representada sobrevolando Mimas, con el gran cráter de Herschel claramente visible. Los anillos majestuosos de Saturno asumen el control del espectáculo mientras Cassini cruza el plano fino del anillo de Saturno. Sombras oscuras del anillo aparecen en Saturno . Finalmente, la enigmática luna de hielo-geyser Enceladus aparece en la distancia y luego se aproxima justo cuando el clip de vídeo termina. La sonda Cassini, baja en combustible, está programada para acabar su misión  cuando se dirija tan cerca de Saturno que caerá y se derretirá.


sábado, 30 de septiembre de 2017

LA MODERNIDAD ANHELADA

RAMÓN CASAS

Antonio Campillo Ruiz


   París fue el objetivo e inicio referente de la vida de Ramón Casas. Primera ciudad del mundo que era y sigue siendo, el centro de un inmenso abanico  de lenguajes y todo tipo de actividades artísticas e innovadoras, incentivó y estimuló su obra para que se completase con el éxito deseado. Carolus Duran le introdujo en el inicio de su trabajo artístico y de él absorbió unos cimientos que fue variando con posteriores viajes, llegando a ser muy  receptivo a cambios de estilo y propuestas más atractivas y vanguardistas. Hacia 1840, la denominada su “Crónica Social”, inicia una serie delicada de pinturas que entronca con la tradición ochocientísta de la pintura histórica.


   La “Crónica Social” abarca hasta que, en 1894, incorporando la pintura de la historia pero con la voluntad de las limitaciones y convencionalismos característicos del género, empieza a ser transformada por Casas hacia las corrientes que predominan en el momento. “La multitud anónima” es la nueva incorporación que realiza a esta pintura peculiar. Además, la influencia que la fotografía posee en estos ensayos y combinaciones pictóricas es decisiva en la composición, perspectiva, colores e incluso los encuadres fragmentados y el punto de vista peculiar e impactante que debe poseer para el espectador.


   No es negativo ni paradójico que un pintor cosmopolita, con amigos y maestros entre los que se encuentran Touluose-Lautrec, John Singer, Sargent, Santiago Rusiñol, Julio Romero de Torres, Joaquín Sorolla, Joaquín Torres-García y Pablo Picasso, todos ellos maestros de corrientes internacionales, le motivasen en el cultivo de los temas populares. Escenas taurinas o tipologías de majas, provocan su interés hacia una pintura muy requerida y valorada por la gran clientela que atiende a los elementos simbólicos y tradicionales.

    
   Ramón Casas convirtió la imagen de la mujer en uno de los motivos más habitualmente importante de su trayectoria artística. Perfiles sofisticados, refinadas posturas, elegancia, coquetería e incluso mal humor o,  ¿profundidad de miradas no atendidas? Para él, la mujer emancipada nace con la fuerza del nuevo siglo que implica a la mujer en un papel activo que se inicia con fuerza aunque con descoque y altivez. Sus desnudos, prácticamente asexuados en algún caso, pretenden mostrar las composiciones fotográficas que ya en este tiempo suponen un esplendor de los cuerpos blancos, inmaculados y cuasi virginales.



lunes, 25 de septiembre de 2017

ABECEDARIO: I

ISABEL

Antonio Campillo Ruiz

Gustav Klimt

   Isabel sentía una perplejidad insólita. Jamás podría haber predicho que la pasión la embargaría hasta percibir, desde la piel hasta su corazón, el más mínimo retumbar de sus sentidos. Ahora, a estas alturas, en este momento inesperado. Tenía la sensación de observar una imagen en los espejos de su casa que era diferente a ella misma. Se sentía feliz, feliz y satisfecha. ¿Por qué no?, se preguntaba con frecuencia. Siempre había identificado los sentimientos y escarceos amorosos con una disciplina y una rectitud que iba más allá de los convencionalismos. ¿Era todo convencional? No lo sabía ni quería preguntárselo en estos días en los que era devorada por un frenesí que jamás se había mezclado con lo que consideraba establecido. La comprobación de lo anómalo se había adueñado de ella y los prejuicios habían empezado a diluirse en un mar de placeres encontrados y novedades enfrentadas, con entusiasmo, con deseo, con padecimiento. Placenteros todos pero extraños y vehementes hasta la insólita sensación de ser acariciada por la suavidad de las sábanas de su lecho cuando se introducía en ellas desnuda.

Gustav Klimt

   Isabel se preguntaba cómo había sucedido todo. No tenía un punto inicial desde el que pudiese arrancar. Aquello que denominaba, para ella misma, la extraña sensación general de su cuerpo se había entremezclado con sensaciones en las que su mente y cuerpo se fundieron en aspectos que engrandecían los momentos que vivía. Ahora, sí, ahora, al cabo de mil años de creer que la vida era tal como la había vivido estaba segura de tener razón, fue tradicional en momentos pasados, no en este. La metamorfosis, tan arrebatadora como firme y enérgica, que había sufrido con tanta rapidez, pareciese llevarla en volandas por un éter increíble e inmaterial. No, estaba segura de que no era normal pero ya no lo cambiaría por la continuidad paralela de la monotonía en la que el saber, disfrutar y percibir, eran producto de lo cotidiano. Quería aprender, experimentar y alcanzar márgenes no explorados con la firmeza que le proporcionaba poder distinguir tanto unas simples veleidades como inmensas alteraciones desconocidas. Y, lo más importante, gustar y entender estos cambios con la intensidad de la fascinación que le producían.

Gustav Klimt

   Isabel estaba tan absorta con sus continuos pensamientos que el derredor era, a veces, sustituido por la vacuidad de los sucesos que acontecían. Soñaba. Soñaba despierta y se erizaba con frecuencia. Esperaba, con demasiada frecuencia, que algo sucediese y aumentase el inmenso mar tormentoso de su interior. Siempre aumentarlo, llegar más lejos, a un mar ardiente que la quemase. Sentía. Sentía y quería que, con la serenidad para comprender qué le sucedía, continuase esa confusión de cuerpo y espíritu en un todo único, como pensaba que debía ser. Esperaba con ansia que pudiese establecer la unión entre ambos para que, en adelante, formasen una aleación con propiedades diferentes pero más firme, impetuosa, dinámica y resistente.

   Gustav Klimt



jueves, 7 de septiembre de 2017

LA CIUDAD Y LA SELVA

LA SELVA HÚMEDA PROTEGE LA CIUDAD DE TIKAL

Antonio Campillo Ruiz


   Llueve torrencialmente durante una corta noche. Horas antes del amanecer, se prepara la partida para recorrer los diez kilómetros que separan las cabañas de descanso del parque y la gran ciudad de Tikal a través de una selva que llora las gotas de agua suspendidas en las hojas de su densa vegetación. La oscuridad envuelve a caminantes, camino y selva mientras empiezan a despertar los monos aulladores haciendo retumbar sus guturales gritos de árbol en árbol. Pequeñas luces orientan e iluminan, débil pero suficientemente, la senda abierta entre plantas de variedades tan diferentes como exóticas y que han absorbido toda el agua de lluvia caída horas antes.


   Una pertinaz niebla cubre con un manto semitransparente la selva. Encaramados, en la pared orientada al este, en una de las pirámides más exteriores de la ciudad perdida, esperando, tratando de vislumbrar los rayos de un sol naciente que perfora la traslúcida neblina, pacientemente, en silencio, percibiendo los chillidos y primeros cantos de los músicos que habitan la selva, personas de diferentes edades y lugares se encuentran expectantes ante un amanecer que lentamente se despereza sobre un mundo en el que conviven flora y fauna, adaptándose unos a la otra y ésta a un medio natural cuyo equilibrio depende de ambos.


   La selva húmeda es sorprendente, atractiva, plena de sonidos que se tratan de identificar sin conseguirlo, envolvente e inmensa. Plantas que han evolucionado para compartir los pobres recursos minerales del suelo conviven tratando de alcanzar la luz, su medio para poder subsistir y para ello, formas, crecimiento, pequeñas zancadillas para conseguirla e incluso compartirla en una eterna simbiosis, se muestran en un horizonte impenetrable y bello.


   Las tallas de los cantos calcáreos, cincelados por hombres con grandes habilidades, se descubren entre raíces de grandes dimensiones, un manto vegetal y desechos animales. Sí, ahí están los sillares que fueron un día orgullo de un gran edificio. Se obtuvieron de zonas, alrededor de la ciudad, en las que la propia cantera, ahondada en el terreno, tenía, poesteriormente, la importante tarea de la recogida y embalse de agua dulce de la temporada de lluvias. Desde estos lugares, estratégicamente separados, una red de canales acercaba, lo más posible, el agua a los habitantes de Tikal. Estas obras de ingeniería son de una importancia vital para una ciudad tan poblada. Sin el agua no habrían podido sobrevivir con la climatología del lugar en el que se encuentra. El estudio preciso de las estaciones era imprescindible para la supervivencia, de ahí, el gran interés por la astronomía y observaciones meteorológicas.


   Es el inicio de una sorpresa tras otra. Majestuosas pirámides, peculiares y diferentes a las construidas por otras civilizaciones, incluso vecinas, se muestran entre la protectora selva que las ha guardado durante un tiempo milenario. Sus esbeltas y empinadas escaleras alcanzan las cumbres en las que se realizaban diferentes actividades. Lugares palaciegos, grandes superficies dedicadas a espacios de recreo, emplazamientos para el comercio y transacciones, conforman la estructura de una ciudad que fue muy activa. Además, los grandes centros de observación e investigación se localizan en lugares preferentes. El desconocimiento del arco en las construcciones tuvo como consecuencia la precisión en la talla de grandes sillares que protegen los dinteles de puertas y pasos entre diferentes edificios.


   Ahora, en la eterna primavera de esta zona de nuestro mundo, la selva húmeda continúa protegiendo muchas partes de la ciudad de Tikal, todavía por descubrir. Simbología y grandes altorrelieves, sin posible lectura, pueden indicar los enigmas que provocaron su desaparición en los albores de nuestro calendario. Los descendientes de sus habitantes se establecieron en diversos lugares siendo hoy, de entre las culturas precolombinas, los más numerosos y quienes han mantenido las tradiciones más similares, cuasi idénticas, a la gran Civilización Maya.             





domingo, 6 de agosto de 2017

LAS PLÉYADES

VIAJE ETERNO

Antonio Campillo Ruiz


   Hoy, día 6 de agosto, a las 16:34, se cumple el primer aniversario del eterno viaje que emprendió el espíritu de MARISA hasta Las Pléyades, donde se encuentra desde entonces.



   Siempre se encontrará en ese lugar de descanso. Siempre te recordamos. 

jueves, 20 de julio de 2017

HILOS ENTRECRUZADOS

EL TELAR DE CINTURA MAYA

Antonio Campillo Ruiz


   Matemáticas, astronomía, arte, entre muchas otras ciencias descubiertas y aplicadas al cuerpo y el alma, alcanzaron en la Civilización Maya un desarrollo tan importante en el entorno de su asentamiento que de ella han estudiado y bebido, posteriormente, pueblos y culturas hasta la actualidad. De entre las técnicas empleadas recordamos los ricos vestidos bordados que utilizaban y, afortunadamente, continúan usando en la vida cotidiana mujeres y hombres.


   La tradicional técnica de tejido maya está basada en el telar de cintura, pieza sencilla formada por unos soportes, que son dos simples varas que sostienen la urdimbre, los hilos verticales, uno de los cuales se ata a un árbol o cualquier soporte fuerte y el otro, igualmente, desde sus extremos se ata a una ancha cinta que rodea la cintura de la tejedora. Así, la tejedora puede tensar la urdimbre para pasar la trama, hilos horizontales, según las necesidades del tejido que realiza. Con diversos tipos de agujas entreteje en la urdimbre los dibujos que diseña, de memoria, aprendidos de sus padres o representativos de los antiguos símbolos mayas.


   Utiliza una lanzadera, que usa con las manos, entrecruzada con la trama para ir formando la tela. Pasado el hilo de la lanzadera como sostén horizontal de la urdimbre, con el “chacoyo” o lizo, cambia la posición de los hilos y abre la calada, se atraviesa con la espada, palo más pesado y plano que se utiliza para abatanar la trama. Tras separar los hilos de la urdimbre en distintas cantidades y frecuencias, el paso de las agujas, de diverso grosor, van cruzando los hilos de la trama obteniéndose un tejido fuerte, conformado con los repetitivos golpes que da con la espada de madera para apretarlos y tensar la trama.


   La fortaleza de los tejidos es debida al tensado de urdimbre y trama, por ello, es imprescindible que la tejedora tense de forma homogénea el telar con su cintura durante todo el proceso de tejido de una pieza. Esto supone un esfuerzo adicional a la dura posición que debe adoptar la tejedora, de rodillas, sentada sobre sus piernas y sosteniendo el telar.



   La fibra común utilizada para los tejidos es el algodón, de excelente calidad en toda Guatemala y especialmente en la zona del altiplano, donde perduran multitud de tejedoras que mantienen la técnica de representar los dibujos ancestrales de sus antepasados y su simbología. Tintes naturales, minerales u orgánicos obtenidos de plantas, frutos o semillas son, igualmente, conseguidos utilizando los recursos naturales que fueron descubiertos, hace más de dos mil años, por la Civilización Maya. 


sábado, 15 de julio de 2017

UNA EVOLUCIÓN ESPECIAL

EL MANGLAR

Antonio Campillo Ruiz


   Discusiones entre garzas, inoportuno viento que se retuerce entre los micrófonos, voces humanas, sonidos estridentes de motores potentes, tranquilidad, fuertes cimientos de madera tan retorcidos que construyen nuevas islas sin tierra, lugares de vida imprescindibles de una fauna tan diversa como necesarias para el estuario, sin efectos, sin cambios, con la naturalidad de las sensaciones vividas. Es el manglar.


   Los estuarios semisalinos de los ríos Dulce y Cocodrilo, en la selva de Guatemala, poseen uno de los espacios más importantes para la vida de la fauna y flora que se encuentran en el ecosistema, cuasi virgen, que es, además, lugar de visita animales de todas las especies del lugar. Potentes raíces soportan un inmenso peso y conforman islotes que, agarrados a la profundidad arenosa del fondo, día a día, se extienden y amplían cuando las semillas, alargadas y pesadas, caen desde lo alto de las ramas que las han criado para hincarse en un lugar aleatorio del fondo y crecer con la rapidez necesaria para convertirse en una parte de la isla natural, tan intrincada como impenetrable, tan especial como bella.


   Contemplar el diseño que el azar natural construye es una suerte y un placer. La Naturaleza existe en su estado puro. La flora se diversifica y evoluciona en función de las necesidades que, posteriormente, serán necesarias para la fauna que crece y se reproduce sobre ella.